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Acariciar el pecho: un juego de manos

Las mujeres adoran que les acaricien los pechos, pero hay que hacerlo de manera suave y amable ya que no suelen gustarle los gestos fuertes. Pequeña guía de mimos para ella.. y él.

Acariciar el pecho: un juego de manos
© Thinkstock

Son muchas las mujeres que se quejan de la falta de mimos en los pechos. Forman parte de los juegos sexuales preliminares que a ellas les gusta que les prodiguen. Y es que ¡ideas no faltan! La sola regla es hacer hincapié en la ternura para evitar hacer daño

Acariciar el pecho de una mujer

Con la punta de los dedos se puede acariciar el contorno de los pechos, luego la aréola y finalmente la punta del pezón; hacer esto último con la lengua puede desencadenar mucha excitación sexual. A partir de eso todos los placeres quedan permitidos: succiones y aspiraciones del pezón, masajes… Un hielo o un poco de miel pueden igualmente renovar el ritual y estimular el placer de los amantes.

Otro consejo para los hombres: ¡afeitaos! Ya que la piel de esa zona es especialmente sensible y frágil. Por otra parte conviene saber que los días previos a la regla los pechos se hinchan y pueden doler.

La masturbación con los pechos, la vulgarmente llamada “cubana”, es una práctica que muchas mujeres rechazan y que sin embargo puede ser fuertemente erótica.

Acariciar el pecho de un hombre

Los pezones del hombre se consideran menos erógenos que los de la mujer; de hecho, la mitad de los varones considera su estimulación desagradable, según  sostiene Gérard Leleu en su libro Las caricias, editado por Plaza y Janés. Sin embargo, se los puede acariciar con el dedo o con la lengua pero hay que saber parar enseguida si el efecto no es el deseado.

Los pectorales en su conjunto son más sensibles. Los besos repetidos, las cosquillas con la yema de los dedos y los arañazos suaves pueden sorprender a un hombre respecto a las capacidades erógenas de su torso.

I. Delaleu

Publicado el 24/03/2011Comentar

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