Inicio  
  
   La amazona al revés
Buscar

Servicios
  • Dieta LeDiet
  • Listas de boda
Kamasutra
 
Tu nombre:
Tu e-mail*:
Nombre del destinatario:
E-mail del destinatario*:
Mensaje:
*Campo obligatorio
Se ha enviado un mensaje a tu amigo.

La amazona al revés

La amazona al revés es una posición que permite una miríada de juegos sensuales y eróticos, a veces cómodos y tranquilos, otras veces más vivos en la excitación. Es lo que lo hace interesante.

La amazona al revés
© Alejandro Rodriguez

La mujer puede cabalgar al hombre echado en la cama. Pero, en vez de hacerlo como en la posición de Andrómaca, la mujer le da la espalda. Se sienta sobre su vientre para guiar la penetración, que puede ser muy profunda.

Si lo quiere, la mujer puede quedarse así, el busto en vertical, las manos libres para acariciar los testículos de su pareja o el interior de sus muslos. Se deja tocar la espalda, las caderas y las nalgas. Movimientos ligeros de subida y bajada para elevar el tronco provocan un vaivén de la vagina sobre la longitud del pene.

Ella tiene también la elección de echarse hacia atrás, apoyándose con ambos brazos, las manos a cada lado de la cabeza del hombre, las piernas más o menos elevadas. El hombre puede acariciar más fácilmente sus pechos, su vientre y su clítoris para acompañar el ritmo de su excitación.

Otra variación consiste en, al contrario, la mujer inclinándose hacia adelante hasta apoyar sus dos brazos con las manos situadas al nivel de los pies de su pareja. Ahora ella puede concentrarse en las sensaciones que se provoca a sí misma, jugando con el vaivén sobre el sexo de su compañero.

También libera una mano y la usa para acariciar los testículos o presionar la base del pene. Algunos hombres que tienen dificultades para eyacular durante la penetración, encuentran de este modo una ayuda eficaz. La mujer es la que domina los movimientos pélvicos, controlando el ritmo al grado de su deseo.

Ella sabe que esta posición es muy erótica: muestra claramente su trasero al hombre y se ofrece a sus manos, que sólo pueden acariciarlo.

Dr. Yves Ferroul

Más información sobre este tema:


Newsletter

ciao