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La flor llamativa

El lenguaje poético del Anagaranga* está repleto de frutos o flores para denominar posturas amorosas. Para los poetas franceses André Breton y Paul Eluard**, la orquídea se transforma en flor llamativa. ¿Sería por sus pétalos parecidos a labios menores, evocando una vulva ofrecida? En cualquier caso, no tendrás mucha dificultad para crear un bello arreglo floral, que os permita observaros durante el acto sexual.

La flor llamativa
© Alejandro Rodriguez

Echada de espaldas, la mujer pliega las piernas sobre su vientre hasta que sus rodillas se acerquen a sus pechos. El hombre se arrodilla por encima de ella y la penetra suavemente. Los pies de la mujer están situados en cada una de las caderas de su pareja.

En esta postura, el hombre no necesitará sus manos para mantener el equilibrio, tendrá libertad para mimar, contemplar como quiera el rostro, los hombros o los pechos de su amada, añadiendo a la excitación la sensualidad de sus caricias y roces. La mujer también es capaz y feliz de sostener la cabeza de su amante, mimar sus brazos o sus hombros. La unión es así muy tierna en la posición de la flor llamativa.

El vaivén estimula el clítoris, gracias a los frotamientos de la base del pene contra él. El ángulo de la penetración del pene lo pone en contacto con la pared frontal de la vagina, una zona especialmente sensible del sexo femenino, cuya excitación podrá llevar la mujer al orgasmo.     

Si lo quiere, la mujer podrá imprimir algunos movimientos de oscilación a la pelvis durante el acto para dar un bamboleo deliciosamente erótico. En el mismo ritmo, el hombre sigue las demostraciones de placer de su amante y mueve libremente para variar la cadencia y la profundidad de la penetración. Se dejará llevar por las sensaciones y acelerará el balanceo hasta la llamativa traca final.   

Anaïs Barthélémy

* El Anagaranga es una obra escrita mil quinientos años después que el Kama Sutra. Este texto hindú, a diferencia de su predecesor, valora el carácter sagrado del matrimonio e intenta protegerlo de la monotonía sexual.    

** L’Immaculée Conception fue escrito por los dos autores surrealistas André Breton y Paul Eluard. Publicada en 1961, esta pequeña obra aborda de forma poética la unión y las relaciones humanas. En el capitulo llamado “El amor”, los escritores nombran una treintena de posturas amorosas que describen con una frase. 

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